Un estudio observó el comportamiento de los usuarios de dos páginas web de investigación, uno de la British Library y otro del Joint Information Systems Comittee (JISC). Al recopilar los registros, los investigadores advirtieron:
- Los usuarios "echaban vistazos" a la información, en vez de detenerse en ella.
- Saltaban de un artículo a otro, y no solían volver atrás.
- Leían una o dos páginas en cada fuente y clicaban a otra.
- Solían dedicar una media de cuatro minutos por libro electrónico y ocho minutos por periódico electrónico.
Esta alteración de las maneras de buscar información y de leer no sólo afectaría a los más jóvenes, a los que se les supone mayor número de horas conectado, sino a individuos de todas las edades.

Nicholas G. Carr va más allá y asegura que el tipo de lectura "vistazo" beneficia a las empresas. "Las empresas tienen un gran interés económico en que aumentemos la velocidad de nuestra ingesta de información, significa que deliberadamente quieren que perdamos la capacidad de concentración y contemplación: es sólo un efecto colateral de su modelo de negocio".
En definitiva, científicos como Kurzweil destacan el potencial de Internet como herramienta de conocimiento. "Una vez que las máquinas puedan hacer todo lo que hacen los humanos, será una conjunción poderosa porque se combinará con los modos en los que las máquinas ya son superiores. Pero nos mezclaremos con esta tecnología para hacernos más inteligentes".